Después de leer un artículo de M. Magdalena Ríos C. donde relaciona las vacaciones con la época del año donde es propicio ordenar “el clóset interior” me puse a pensar que, durante mi niñez, ordenar el closet, era la actividad que daba inicio y término a las vacaciones.
Al concluir el año escolar, mis hermanos y yo, dábamos por hecho que el lunes siguiente empezaría una revisión general de closets y escritorios, decía mi mamá que para poder descansar lo primero era hacer un orden general de la casa. Y antes del regreso a clases se daba una nueva revisión en virtud de los uniformes y útiles del nuevo año.
Durante varios años me prometí a mí misma dar por concluida esta “tradición” y lo cierto es que año a año me veo repitiendo, paso a paso la misma, con igual o mayor entusiasmo….
Ordenar no sólo implica “poner una cosa o a una persona en el lugar que le corresponde según un criterio determinado”, también tiene que ver con revisar qué cosas se pueden regalar, heredar, reciclar o simplemente desechar. Ir ligeros en bienes materiales favorece al desarrollo de virtudes, como la austeridad y la generosidad, básicas si queremos educar a nuestros hijos.
Una casa con closets ordenados dice mucho: habla de que también hay un orden interior, donde se sabe que se procura pensar en el otro, y si es así se tiene sólo lo necesario y lo demás se comparte.
También es vital aprovechar de ordenar el “closet interior”. Hacer un balance del año que ha concluido y aprovechando el tiempo que queda antes de que llegue marzo con toda la actividad, ordenar nuestros desafíos, las ilusiones, las metas que nos hemos planteado como familia y también de manera personal. Conversar en pareja y con cada uno de los nuestros sobre las mejoras que nos hemos planteado para este año.
Reunirse de manera especial con los hijos para conversar sobre sus desafíos en el plano escolar, de vida de amistad, de familia; recordarles los dones y cualidades con los que han nacido y que deben poner al servicio de los demás.
Ordenar el closet interior es un paso elemental para aprender a vivir en armonía con uno mismo, con los demás y con el planeta.
